Ortofoto, curvas de nivel, modelo de superficie y registro aéreo de cada etapa. Con la precisión declarada por escrito, obra por obra.
Con cada vuelo modelamos lo que está en pie y lo ponemos sobre el proyecto. Quien decide ve cuánto se hizo, cuánto falta y dónde hay diferencias, sin tener que ir al terreno.
Lo construido en gris, lo que falta según el plano en amarillo, con un porcentaje de avance que se puede revisar cómo se calcula.
Cada visita queda guardada con su fecha: se compara una semana con otra, y las dos con el proyecto.
El ingeniero, el director de obra y quien financia miran la misma obra, con la misma fecha y el mismo porcentaje. Se discute menos y se decide antes.
El mismo visor funciona en los dos. Quien administra la obra lo abre en la compu para revisar el avance; quien está parado en el terreno lo mira desde el celular. No hay que instalar nada: se abre desde un enlace.
La foto real que tomó el dron se funde en el modelo: lo construido, en gris; lo que falta según el plano, en amarillo. Se gira con el mouse o con el dedo, y se prende o apaga la vista del proyecto y la de la nube de puntos del dron.
Elegís la semana y el visor muestra cómo estaba la obra ese día, con su porcentaje de avance estimado: 3 %, 23 % y 45 % en las tres visitas de esta obra. Debajo del visor queda a la vista cómo se calcula cada número.
Cuando hay una diferencia con el proyecto, se ve de un vistazo y con fecha.
Esta es una obra real, con sus tres visitas. Elegí la semana, tocá «Explorar» y girá el modelo: vas a ver lo mismo que ve la dirección de obra.
1Elegí la semana2Tocá «Explorar» y girá el modelo
ConstruidoFalta, según el plano
Obra real en Don Torcuato, relevada con dron en tres visitas. Cada semana arranca desde la foto que tomó el dron ese día, y se convierte en el modelo desde el mismo punto. Lo construido se modela sobre lo medido; lo que falta sale del plano de arquitectura. El porcentaje es una estimación por rubros y no reemplaza la certificación de obra.
Detrás de cada semana del visor hay un vuelo. De cada vuelo salen cuatro documentos que calzan exacto, porque son capas del mismo terreno. Es una obra real, procesada por nosotros.
La precisión de cada documento se declara por escrito, obra por obra. Los formatos se acuerdan antes de volar.
Además quedan las aéreas oblicuas, que son las que terminan en el informe, y la panorámica 360 del predio, que está acá abajo para que la recorras.
Una sola toma desde el centro de la obra que cubre los 360 grados: los linderos, el frente, el fondo y el cielo. El que no puede ir mira alrededor desde la computadora y entiende en qué estado está todo.
Tocá «Entrar a la 360» y arrastrá para mirar a los costados, arriba y abajo. Rueda o pellizco para acercar.
Se toma en la misma visita que el vuelo y no suma tiempo de obra. Sirve para la reunión de avance, para el inversor que está afuera y para dejar constancia del estado del predio en una fecha.
Qué había, dónde y cuándo. El replanteo, la medianera del vecino, el volumen que se sacó, el acopio que estaba el martes. Son las preguntas que llegan siempre tarde y con alguien enojado del otro lado.
Una obra produce hechos todos los días y casi ninguno queda registrado de una forma que después sirva. Las fotos existen, pero sin fecha confiable, sin escala y sin un encuadre que se pueda repetir el mes que viene.
Esto no es un problema de imagen. Es un problema de prueba. Y se resuelve antes, no cuando el conflicto ya está sobre la mesa.
Un vuelo suelto documenta un día. La serie es la que sirve: los mismos puntos de vista, la misma altura, el mismo encuadre, mes a mes. Recién ahí dos imágenes puestas una al lado de la otra dicen algo.
Dos ortofotos de la misma obra, con un mes de diferencia. No están puestas a ojo: se alinearon sobre lo que no cambió entre las dos fechas —la calle y los techos vecinos— y calzan con centímetros de diferencia. Por eso se puede pasar el deslizador y ver aparecer la estructura sin que se mueva nada alrededor.
Un informe con fecha cierta y el estado real de cada sector, sin depender de que alguien se acuerde de sacar la foto.
La prueba visible de que lo que se certifica coincide con lo que está construido. Menos discusión en la reunión de avance.
Cuando la obra termina, la serie completa es el legajo gráfico: qué se hizo, en qué orden y sobre qué terreno.
Un levantamiento lo firma un agrimensor y tiene responsabilidad legal sobre la precisión geodésica. Nosotros no hacemos eso y no lo vamos a decir para cerrar una venta.
Fotogrametría aérea, ortofoto, modelo 3D, nube de puntos, modelo de superficie, documentación de avance, inspección visual y documentación georreferenciada con la precisión declarada por escrito.
Levantamiento topográfico de precisión, coordenadas absolutas certificadas y cualquier entregable con responsabilidad legal sobre precisión geodésica. Para eso hace falta un agrimensor, y si lo necesitás te lo decimos.
Tampoco vas a encontrar acá un número de precisión. La precisión depende del terreno, de la altura a la que se vuela y de si se colocan puntos de control: cambia obra por obra. Se mide en la tuya y se escribe en tu propuesta. Cualquiera que publique un «±2 cm» genérico en una web te está vendiendo un número que no midió.
No son tres productos distintos: es el mismo vuelo con más o menos trabajo de control. Se decide antes de ir, según para qué lo vas a usar.
La geometría relativa sale correcta y la escala es aproximada. Alcanza para documentar el avance, comparar dos meses y mostrarle a alguien cómo está la obra hoy.
Con una cinta métrica de 30 metros y una medición de control en el terreno, el modelo queda con dimensiones confiables. Es el escalón que más valor agrega por el esfuerzo que pide, y el que recomendamos por defecto.
La posición absoluta sigue teniendo error, pero las distancias, las superficies y los volúmenes se pueden usar para trabajar.
Se materializan puntos de control en el terreno y se miden con un receptor GNSS RTK alquilado o con un agrimensor contratado unas horas. Ahí el modelo tiene dimensiones y posición absoluta.
Para una obra fija conviene más que un dron con RTK: los puntos quedan marcados en el terreno y se reutilizan en todas las etapas del proyecto, así que el costo se paga una vez y sirve para años.
RTK y puntos de control no son lo mismo, aunque se confundan siempre. El RTK es un receptor a bordo del dron que geoetiqueta cada foto; los puntos de control son marcas en el suelo que se miden aparte y se le indican al software después. Para una obra que no se mueve, lo segundo rinde más.
Cambia la superficie, la altura a la que se puede volar, cuántas veces se registra y hasta qué nivel de precisión se quiere llegar. Armá el presupuesto con valores «desde», mandalo por WhatsApp y lo confirmamos al ver la obra.
Armá el presupuestoNo. Un levantamiento topográfico lo firma un agrimensor y tiene responsabilidad legal sobre la precisión geodésica. Esto es documentación dimensional del avance de obra: sirve para medir, comparar etapas y dejar constancia, no para presentar ante un organismo que exige firma profesional.
Depende del terreno, de la altura de vuelo y de si se colocan puntos de control. Por eso se mide en cada obra y el número va escrito en la propuesta de esa obra, no publicado de antemano en una web.
RTK es un receptor de precisión a bordo del dron, que geoetiqueta cada foto. Los puntos de control son marcas físicas en el terreno cuyas coordenadas se miden aparte y después se le indican al software. Para una obra fija los puntos de control son incluso preferibles: quedan materializados y se reutilizan en todas las etapas del proyecto.
Una vez por etapa constructiva es el mínimo útil, porque permite comparar dos estados. Una vez por mes es el ritmo que deja una serie pareja y sirve para el informe periódico a la dirección de obra.
Sí, con las habilitaciones de ANAC y coordinando con el jefe de obra los horarios, las grúas y el personal en altura. La planificación del vuelo y la documentación la hacemos nosotros.
La ortofoto y el sombreado en imagen de alta resolución, las curvas de nivel y el modelo de superficie en los formatos que abre cualquier CAD o SIG, y el panorama 360 como link para compartir. Se acuerda antes de volar.